De repente, casi de la noche a la mañana, el otoño ha hecho su aparición en las calles de Shanghai.

Nueva estación, nuevas sensaciones… 

Con el cambio de temperatura parece que comienza una nueva etapa;

                Ambiente con sabor a frío y humedad

                Cara, manos y pies destemplados,

                Aparición de jerséis y gabardinas

Para bien o para mal, la temporada de sol y calor se ha despedido, hasta el año que viene, ahora, habrá que volverse a acostumbrar y a también a disfrutar del frio:

                Del calor al llegar a casa

                De ponerse guantes y bufanda

                De una ducha caliente

                O de ese café hirviendo por la mañana.

 

Será otro otoño, otro invierno, pero, de momento, este año, con sabor a China.