Es Lunes y está nevando en la capital.

Emprendo mi último viaje a casa hasta dentro de un tiempo indefinido.

Frío, un ambiente invernal nos acompaña todo el camino.

Parece que la nieve está cuajando en la sierra y sus proximidades.

Un grado, es lo que marca el termómetro, y creo que, por primera vez en este año 2014 me siento cien por cien en invierno.

Volver a casa siempre tiene ese algo especial… más si cabe esta vez.

Volver por un instante a ese tiempo pasado; colegio, salidas, amigos, mi habitación y mi cama… fotos y objetos que siguen ahí y que me recuerdan a aquellos años, con sus buenos y no tan buenos momentos.

La vida avanza y cambia… también nosotros cambiamos; amistades, costumbres, gustos, y maneras de ver la vida…

En menos de 15 días estaré en China, viviendo una nueva aventura, la más intensa y apasionante.

Hace unos meses abrí una puerta, ésa que ya nunca se cerrará, y que me ha permitido perder el miedo y ganar en confianza en mí misma.

Esa puerta que, una vez abierta, permite que todo pueda ocurrir.

Mente receptiva y deseando descubrir… ésa es la actitud con la que me embarco en esta nueva etapa.

 

¿Qué me deparará el futuro? Solo el tiempo lo irá descubriendo