Partiendo de un módulo sencillo de 3 x 3, se plantean «cajas» de diversos materiales que configurarán las viviendas mínimas para cada uno de los habitantes cautivos.

Sus habitantes, se encontrarán dentro de un «juego a gran escala», que sigue el modelo rígido del «TETRIX», con sus consiguientes normas y restricciones.

Deberán organizarse para obtener las necesidades básicas de una vivienda, y dado que incluso los visitantes podrán modificar su posición , la estancia se convertirá en una perfecta penitencia para sus habitantes.