Parece mentira, pero aquí estoy de nuevo; montada en el avión rumbo a Moscú (15:30 hora española)

Estos últimos días en Madrid han sido raros; además de “intentar” despedirme de la gente y ultimar preparativos, mi estado de ánimo ha sido una montaña rusa… o quizás no tanto, pero me siento extraña por no saber definir con exactitud el estado en el que me encuentro:

Nervios, tranquilidad, incertidumbre.. (porque, aunque es verdad que esta vez no es como lo fue en Octubre, también es cierto que tengo muchas cosas que solucionar; lo principal: encontrar piso y conseguir el permiso de residencia) alegría… por fin voy a volver a “ponerme en marcha” ¡trabajo y experiencias están a punto de volver a inundar mi vida! Pero a la vez pena… por separarme de mi familia, y el no saber cuándo volveré a verles.

Pero bueno, el resumen de todo esto (y una vez pasado el mal trago de la separación) es que me siento BIEN, y CON GANAS.

Creo que este es el paso que tenía que dar, y aquí estoy.

 

Todo puede ocurrir, eso está claro; pero soy optimista… Hace 3 meses pasé 30 días increíbles, ahora no puede ser diferente.